El Acta de Supremacía (Act of Supremacy) fue una ley fundamental en la historia de Inglaterra que estableció la autoridad del monarca sobre la Iglesia, rompiendo definitivamente con el papado.
1. Acta de Supremacía de 1534
Promulgada durante el reinado de Enrique VIII, declaró al rey como “Cabeza Suprema de la Iglesia de Inglaterra”.
Contexto histórico:
Enrique VIII deseaba anular su matrimonio con Catalina de Aragón, algo que el papa se negó a autorizar.
La ley permitió al rey separarse de la Iglesia católica sin perder legitimidad religiosa dentro del reino.
Contenido principal:
El monarca asumía la máxima autoridad religiosa en Inglaterra.
Se exigía un juramento de lealtad a esta supremacía.
Rechazarla se consideraba traición (como ocurrió con Tomás Moro).
Consecuencias:
Ruptura oficial con Roma.
Inicio de la Reforma inglesa.
Confiscación de bienes eclesiásticos (disolución de los monasterios).
Base legal para el anglicanismo.
2. Acta de Supremacía de 1559
Restaurada bajo el reinado de Isabel I, tras el breve retorno al catolicismo con María Tudor.
Características:
Isabel se proclamó “Gobernadora Suprema” (Supreme Governor), un término más diplomático que “Cabeza Suprema”.
Se reafirmó la independencia de la Iglesia de Inglaterra respecto al papa.
Se reforzó el control estatal sobre la religión.
3. Importancia histórica
El Acta de Supremacía:
Consolidó el poder del Estado sobre la Iglesia.
Sentó las bases del conflicto religioso interno (católicos, anglicanos, puritanos).
Fue clave para el desarrollo del puritanismo, que consideraba insuficiente la reforma anglicana.
Influyó en la futura lucha entre Corona y Parlamento.
4. Relación con el puritanismo
Los puritanos aceptaban la ruptura con Roma, pero rechazaban:
La jerarquía episcopal
Los rituales heredados del catolicismo
El control del monarca sobre la Iglesia
Por ello, el Acta de Supremacía fue a la vez el origen institucional del anglicanismo y uno de los puntos de fricción que impulsaron el puritanismo.